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Esto es lo que debes hacer para manifestar tus propósitos de año nuevo.

Todos los años, al acercarse el final del mismo, empezamos a establecer propósitos para el año nuevo que se avecina. Algunos buscamos rituales para realizar con el objetivo de liberarnos de la “mala suerte” o de la culpa de las decisiones no tan acertadas que tuvimos ese año. Y lo más extraño de todo, es que nos sentimos 100% dispuestos a hacer lo que sea en ese lapso corto de tiempo que puede ir desde 30 días iniciándose el último mes del año, o incluso solo un día, el día en que se acaba el año, creyendo que con solo 10 o 15 minutos de un ritual, una oración o una mediación, los 365 días del año nuevo que se avecina serán fabulosos.

¿Cuantas veces has leído artículos o recibido ideas que puedes implementar para alcanzar ese propósito, esa meta o para dejar de hacer algo que has identificado dañino para tu salud física, mental o espiritual, y luego lo has dejado atrás sin siquiera intentar implementarlo en serio en tu vida?

A mí me pasaba todo el tiempo antes, yo solo leía y leía y leía, y aprendía toda la teoría de lo que podría hacer, pero allí se quedaba. Pasó mucho tiempo para que pudiera identificar que en realidad no me disponía con toda mi intención a trabajar en mí, en lo que quería manifestar en mi vida. Tenía muy buenas ideas, muy buenos guías, muy buena información, y en la teoría era una estrella. Predicaba a todos a mí alrededor lo que aprendía de los libros o de la gente que llegaba a mi vida para enseñarme una lección, pero no hacía nada físicamente, no estaba haciendo mi parte.

Es cierto que el Universo, que Dios es todo poderoso y que todo puede confabular a nuestro favor, pero también es cierto que esa energía solo actúa cuando le decimos con nuestra energía e intención qué es lo que queremos y necesitamos.

Somos nosotros quienes a través de nuestra vibración, a través de nuestros pensamientos, palabras, visualizaciones, emociones y por su puesto a través de nuestras acciones y cómo nos movemos, quienes le decimos a esa energía “Ey! Ya estoy listo para recibir la ayuda que necesito”.

Está muy bien empezar con la teoría, instruirnos, ir moldeando nuestra mente primero para los cambios que queremos hacer, pero ¿qué ganancia obtenemos si todo lo dejamos a un lado y no nos atrevemos a dar ese paso o a hacer los cambios que nuestra intuición nos grita que estamos listos para hacer? ¡NINGUNA!

El nuevo año trae consigo una energía de manifestación, una energía de materialización poderosísima.

Es por eso que hoy, ya entrados en el último mes de este año, quiero invitarte a que hagas una lista de lo que quieres hacer -o dejar de hacer- y traces un plan para conseguirlo.

La metodología que a mí me ha funcionado, es pensar en grande, primero establecer la meta final, y luego, a partir de ahí, dividir ese plan en pequeñas metas u objetivos, algo parecido a la famosa estructura del Plan a corto plazo, mediano plazo y largo plazo, pero al revés, ¡yo empiezo por lo grande!

Lo primero que hago cuando quiero alcanzar algo, es establecer esa meta, como mi meta de “largo plazo” así sea en un solo año que quiera cumplirlo, y luego la divido en los tiempos o plazos necesarios para ir acercándome a cumplir mi objetivo.

Por ejemplo: Si quieres lograr ahorrar un monto específico para un viaje que quieres hacer en un año, establécelo, aprécialo sin rechazar la idea inmediatamente y luego mira cual es la meta que deberías cumplir en 6 meses, seguidamente, evalúa cuanto tienes que conseguir ahorrar en 3 meses, luego en 1 mes, una semana y así sucesivamente. De esa forma, estarás todos los días no solo ahorrando ese monto y contribuyendo tú físicamente a que esa meta se logre, sino que tus pensamientos más constantes mientras transcurre el tiempo total que has establecido como límite para el alcance de tu propósito, van a estar enfocados a lograrlo, vas a vibrar mucho más con la energía de ese sueño o meta, y vas a llamar constantemente la atención del universo -que tan pronto sienta tu frecuencia, va a estar trabajando en abrir los caminos, canales y oportunidades para conseguir darte lo que deseas y en lo que estas focalizándote-.

Luego de tener trazado tu plan con el propósito o propósitos que deseas cumplir, debes evaluar qué has venido haciendo que ha estado bloqueando el cumplimiento de tu propósito, y eliminarlos poco a poco, uno por uno: Pensamientos negativos, personas negativas o con creencias de escasez a tu al rededor, mala administración de tus ingresos, estar tocando las puertas inadecuadas para pedir oportunidades de crecimiento o de ingresos laborales, no estar tocando las puertas suficientes, victimizarte, hablar mal del dinero, no tener una relación de confianza con la vida, no tener una relación de confianza contigo mismo, gastos innecesarios, vicios que generan grandes gastos anuales, etc.. Debes ir adentro de tu sistema, encararlos, y definitivamente buscar los caminos que deben ser limpiados. Este ejemplo es para un propósito de ahorro, pero si tu propósito es tener una vida más saludable, bajar de peso, iniciar una rutina física, puedes hacer exactamente lo mismo. Todo paso a paso, estableciendo la gran meta primero, y luego las metas siguientes hacia atrás. Puedes empezar por salir a caminar, o por eliminar uno o 2 alimentos dañinos para tu cuerpo, no debe ser todo al tiempo, lo importante es dar el primer paso, y luego acompañarlo de otros pequeños, medianos o grandes pasos según sientas, puedas y vayan fluyendo.

Finalmente, una parte importante para esto, es establecer cada día, poco a poco una conexión espiritual más cercana con tu centro, con tu fuente, con Dios, con El universo. Yo personalmente he experimentado lo fácil que se hace atravesar cualquier camino (de prueba, de dolor, de alegría, de grandeza, de abundancia, abrumador, de cambio y transformación, etc…) cuando me siento más cerca de Dios y de mi ser.


Orar, agradecer diariamente así sea por la brisa que corre y puedo sentir en mi cara y en mi cuerpo, por poder sentir como el agua energiza mi organismo, o por sentir el amor en la distancia de mis amados… Meditar 10 minutos al día para ver correr mis pensamientos y tratar de transformar los que pueda en el día, y agradecer por los positivos que hacen parte de mi sistema de creencias, mirarme en cada espejo y decirme que me amo incondicionalmente y que estoy haciéndolo perfecto con las herramientas que tengo ahora mismo. Todas estas prácticas y otras que tú puedas hacer o que sientas que quieres hacer y que te lleven a conectarte con el amor fundador de todo lo que es, hace más fácil enfrentar la tarea de vivir desde y para el amor, abundantemente y haciendo uso del poder con el que todos contamos gracias a la generosidad de la sabiduría superior.

Y recuerda, no te presiones, no te compares, no te afanes, no te juzgues por el ritmo que llevas, o por el punto de partida en donde estás ahora, tú tienes el poder de cambiar todo aquello que quieras transformar, y lo mejor es que cuando aceptas eso, la vida, el universo, Dios, te apoya incondicionalmente y está para ti siempre que le necesites. Solo necesita de ti tu disposición a hacer tu parte, a trabajar en ti con amor cada día. No dejes que los buenos hábitos sean solo el ultimo día o el último mes del año, convierte en parte de tus días los hábitos de conexión con Dios y contigo misma, convierte en árte de tu rutina focalizar tu energía en lo que SI quieres para tu vida, y en dar amor manifestado en todas las formas que fluyan y puedas dar a todo lo que está afuera.

Te mando un abrazo gigante, un montón de amor y de luz y mis deseos enérgicos de que descubras en este nuevo año todo el amor y el poder que tienes dentro, y todo el amor y poder que tiene Dios para darte y apoyarte con cada paso que decidas dar. Eres especial y valioso tal como eres, te mereces todo lo mejor, y mereces aprovechar la energía de este 2018 que viene dispuesto a materializar tus más grandes anhelos de amor, abundancia, limpieza interior y conexión con la luz que hace que todo brille para tu mayor bienestar. ¡Gracias por hacer parte de este maravilloso año que está a punto de terminar, y por todo el amor que compartiremos en el nuevo año! ¡Feliz, bendecido, abundante y poderoso 2018!

Todo mi amor para ti y los tuyos.

“Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.”
2 Timoteo 1:7-9

Ximena.
Fundadora de La ventanita Blog.

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